La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.(George Orwell)


BLOG DE PERIODISMO URGENTE



viernes, 5 de junio de 2009

OBAMA ALEKUM



Nunca he sido partidario de reírme del proyecto de la Alianza de Civilizaciones que promueve el presidente español. Tampoco creo que a corto plazo tenga una incidencia real en las relaciones internacionales entre las dos mitades en que parece haberse troceado el mundo. Aquí, en España, la clase política se mofa de lo pomposa y por ahora imposible que parece dicha Alianza. Pero creo que se llame como se llame el camino, los pueblos están condenados a entenderse y si no, están condenados, a secas. O sea que, aunque hoy por hoy sólo es un brindis al sol, alabo la iniciativa de Zapatero.

Hace un par de días, su Secretaria de Organización en el partido, Leire Pajín, fue duramente criticada por su escasa fortuna dialéctica al anunciar el acontecimiento planetario que tendrá lugar dentro de poco cuando Zapatero presida "medio mundo" (la UE, durante seis meses) y Obama el otro medio, al otro lado del Atlántico, una conjunción poco menos que astral que será trascendental para los seres humanos. La carcajada por la forma en que lo dijo (sonaba a acontecimiento intergaláctico) fue general, incluso en las filas socialistas. Pero al día siguiente ocurrió algo inesperado.

El propio Obama, casualidad tiene la vida, cuando los dos mundos le escuchaban, incluídos los que aún se secaban las lágrimas de la risa, va y defiende el entendimiento entre las culturas como objetivo final y pone de ejemplo Al Andalus y Cordóba (con acento en la segunda "o"), en un claro guiño a una España que siempre ha sido una mezcla de todo. ¿No anda tan despistado Zapatero? Tiene seis meses de oro para que Obama se fije en él y creo que eso pone nerviosos a muchos.

La presencia de Obama en El Cairo y su discurso parece haber sacudido los cimientos más profundos del Islam y del pueblo judío, que empieza a ver en el Presidente a un tipo sospechoso que quizá les baje del carro de los eternos ofendidos.

Por su lado, el mundo musulmán (a excepción de los adeptos a la mal llamada "guerra santa") levantan las cejas como dando un pequeño margen de confianza a quien se ha atrevido por fin a decir que las situación de los palestinos es "intolerable". Y esta vez la palabra parece tener algo de contenido. ¿Se acabó la supremacia del Lobby judío en Estados Unidos?

Aún es pronto para hablar de eso, pero de momento ha sonado muy cierto, como todo lo que dice Obama con ese giro de cabeza que practica de un lado a otro del auditorio y esa pausa propia de quien quiere que se tome en serio lo que acaba de decir, antes de seguir hablando.

Hasta los más escépticos de un lado y otro de las ideologías del mundo, en su fuero interno, están alerta porque parece que este tipo va a por todas y está dispuesto a poner en evidencia a quienes quieren que todo cambie para que todo siga como está. Salam Alekum, Obama. Si sólo eres un sueño que dure mil y una noches.

martes, 12 de mayo de 2009

EL SILENCIO DE LOS BILDERBERG



Una de las “no noticias” más importantes del año se está produciendo esta semana en Grecia, en algún lugar apartado del Mediterráneo, mientras el mundo entero se preocupa por la gripe A y la crisis económica global más terrible del siglo:

El Club Bilderberg se reúne en secreto, como desde hace cincuenta años. Supongo que muchos de vosotros no sabréis de qué hablo. Bien, bastará con decir que este Club está formado por el grupo de personalidades del mundo de la política, la economía, los negocios, las monarquías europeas y la comunicación, más influyente del planeta.

Para muchos investigadores de este selecto Club, como Alex Jones director del documental "El final del Juego", Pilar Urbano, periodista y escritora de prestigio, experta en sociedades secretas o Daniel Estulin, quizá el autor más reconocido mundialmente por su obra “El Club Bilderberg”, este grupo de invitados que acuden anualmente a su cita secreta hacen mucho más que hablar de la vida a la hora del té.

Los que han podido acceder a sus actas secretas confirman que en realidad es un gran "gobierno" mundial en la sombra que actúa quitando y poniendo presidentes, hermanando o enfrentando países a su conveniencia. Y todo con un objetivo único: ser una elite que provoque un nuevo orden mundial: The New World Order, frase favorita de los presidentes Bush, padre e hijo.

Patrocinados principalmente por personajes como David Rockefeller ex presidente del Chase Manhattan o la familia Rothschild, los miembros del Club buscan cada año en primavera su lugar en el mundo para, oficiosamente, analizar la situación social, política y económica internacional. Sobre el papel, es una reunión de amigos y gente influyente que “pone en común” sus impresiones, cada uno desde su privilegiada perspectiva.

En realidad sus miembros invitados, algunos históricos, como Henry Kissinger, y otros en activo, como Jean Claude Trichet, actual Presidente del Banco Central Europeo deciden, y mucho, lo que va a pasar, cuándo va a pasar y a quién le va a pasar.
En ediciones anteriores los Bilderberg han "analizado" cuestiones tan relevantes como cuándo comenzar la guerra de Irak, por qué subir el petróleo para ahogar a China que no tiene yacimientos o cómo mantener la crisis en el África que produce Coltán para la telefonía móvil.

No, no soy un creyente más de las teorías de la Conspiración, ese término acuñado por los propios conspiradores para que nadie crea en ellos. Simplemente os invito a pensar un poco, a estudiar y analizar a fondo todo lo relacionado con El Club Bilderberg, que debe su nombre al Hotel donde tuvo lugar la primera reunión en los años cincuenta, auspiciada por el Príncipe Bernardo de Holanda.

Esta semana Rockefeller y compañía ( en otras ediciones han sido invitados personajes de la política y la economía española, como Juan Luís Cebrián del Grupo PRISA, Joaquín Almunia Comisario europeo del PSOE, o Matías Rodríguez Inciarte Vicepresidente del Banco de Santander y mano derecha de Emilio Botín) jugaran una vez más a ser los amos del mundo. Un juego basado en el silencio de los lobos con piel de cordero. Recordemos "1984" .

Para saber más:

Daniel Estulin “La historia de definitiva de El Club Bilderberg” 2008 Edit. Planeta
“Endgame” Documental de Alex Jones (buscador de Google)
“Zeitgeist” Documental de Peter Joseph (buscador de google)

miércoles, 6 de mayo de 2009

ENTREVISTA "A PALO SECO": PEP BONET, SLUMDOG JOURNALIST






Ganador de uno de los premios World Press Photo de este año, galardón que repite por segunda vez, además de un sinfín de reconocimientos que me ahorro para no abrumar a los lectores, Pep es un auténtico slumdog journalist, un sabueso que se mueve a gusto en el entorno humano más deprimido.

La mirada de Pep Bonet es limpia, sincera, aunque menos descarnada que el objetivo de su cámara: Sierra Leona, Darfur, Congo, Etiopia, Zambia, Angola, Kenya, Sudáfrica...Pep es con toda probabilidad el fotoperiodista español más reconocido del momento, sobre todo fuera de España.

Durante siete años, Pep Bonet ha recorrido varios países subsaharianos apoyando con imágenes la impagable labor de Médicos sin Fronteras para luchar contra el SIDA, fruto de los cuales ha publicado trabajos en New York Times, Sunday Times, Newsweek, EL PAIS, El Mundo o La Vanguardia, entre otros.

P: ¿Lo peor de la crisis es que no habrá más dinero para los más pobres?

Probablemente sí haya menos. Yo creo que el problema de los pobres está en la concienciación de la gente, que tiene que cambiar y mejorar la ayuda humanitaria en países pobres. Supongo que la crisis debe de tener su lado positivo. Es probable que el desequilibrio entre países pobres y ricos sea menos evidente, aunque siempre sufren más quienes menos tienen.

La verdad es que , yo no sé si es la crisis, pero cada día es más complicado publicar un reportaje en una revista, y sobre todo mis reportajes, que parecen no cuadrar muy bien con los contenidos de hoy en día en la prensa. Vende más el Magazine de "beautiful people", el famoseo, y el espíritu de "compra, gasta y serás feliz…". ¡Qué bonito!, pero sin embargo, se valora muy poco el esfuerzo de los que nos arriesgamos y nos metemos de lleno en historias importantes que alguien tiene que contar.

P: Tienes ante tí a un niño travesti vistiéndose para salir a trabajar a la calle, ¿qué buscas en la fotografía que vas a hacer en ese instante?
Busco contar una historia de manera emocional, poética, digna y acertar además con la estética adecuada. El fotoperiodismo que yo intento hacer tiene grandes dosis de creatividad y normalmente con contenidos oscuros. Hay está la magia de la imagen.

P: ¿Pensabas realmente que la imagen de un asunto tan desgarrador iba a ser ganador de un World Press Photo 2009?

Nunca pienso en si me va a "tocar" un premio o no, pero, sin duda, estoy muy orgulloso de haber ganado otro World Press Photo, ya que ahora sí, finalmente, la gente podrá tener acceso a esta historia de los niños travestidos que se prostituyen, nunca publicada todavía. World Press Photo tiene un poder muy grande de comunicación, con las exposiciones alrededor del mundo y el libro que publican, que cada año llega a mucha gente.

P: ¿Qué se queda en la retina después de escuchar a un niño travesti decir que "se siente viejo de lo mucho que ha vivido"?

Pues una cierta tristeza, y una lágrima que muchas veces no quiere salir. Siento que el mundo está desequilibrado y que a mucha gente le ha tocado vivir cosas muy duras y a otros nos ha tocado contarlas. De todas maneras nunca cambiaría mi tabajo por nada del mundo. A través de la fotografía he aprendido tantas cosas y he vivido tanto que me asusta que un día tenga que vivir sin estas experiencias a mi alrededor.

P:¿Cómo reacciona un africano cuando accede a hacerse la prueba del SIDA y da positivo, sabe realmente lo que le espera?

No, no lo sabe pero se lo imagina, es como un instinto que tenemos dentro. Las malas noticias se intuyen…Antes en África la noticia de ser VIH + era sentencia de muerte, le podías decir: vete a casa y espera a que la muerte te lleve. Por suerte esto ha cambiado. El acceso al tratamiento antirretroviral, a la información, a la sensibilizacion, el uso del preservativo, etc, ha hecho que sea una enfermedad mucho más llevadera.

Aunque en África y en muchos países del mundo el gran problema sigue siendo la discriminación y el estigma que lleva asociado el SIDA. Ahora con el tratamiento ARV que ya se distribuye en muchos países y con los costes reducidos gracias a los medicamentos genéricos, se están salvando muchas vidas.

P:África se va muriendo poco a poco, pero sus recursos siguen intactos ¿no será ése el objetivo final que persiguen las economías más desarrolladas?

Prefiero no pensar mucho en lo que realmente está pasando. No lo sé… al final, mi interés es muchas veces fotográfico y no tanto periodístico, debo centrarme en sacar adelante mi trabajo, transmitir con las imágenes lo que otros transmiten con la palabra. Aunque es imposible no enterarse de lo que pasa después de viajar tantos años a África.
Siempre he creído que para luchar contra este desequilibrio en el mundo mi trabajo aporta un granito de arena, no porque cambie las cosas pero sí porque las da a conocer, lo que ya es un gran paso. Mi misión es esa: enseñar una realidad que existe y las fotografías en algunas ocasiones pueden cambiar opiniones, actitudes.

Yo podría estar haciendo publicidad, fotografiar a maniquís y tías buenas para las revistas, coches de lujo, etc…y ganar más dinero, correr menos riesgos, bueno menos, muchísimos menos.Pero prefiero dar voz a los que no tienen la posibilidad de vivir una vida digna.

P: ¿Estás tan acostumbrado a la muerte como tu cámara?

Pues no, la verdad, aunque he visto algunas muertes, ya las veo como parte de la vida, un ciclo que se completa. Lo que más me duele y me frustra mas por dentro es la injusticia, sin duda.

P: ¿Qué hay detrás de una imagen ganadora del World Press Photo?

Normalmente un buena foto con una historia que contar. La mayoría de las veces hay una experiencia vivida y contada con pasión por el medio fotográfico. Yo entiendo la fotografía como una manera de vivir emociones y trasmitirlas y creo que eso es fundamental en una buena foto. En WPP tambien tiene mucha importancia la actualidad del tema.
P: Niños drogadictos explotados sexualmente, enfermos de VIH que se mueren por no tener un puñado de retrovirales, suburbios enteros que desaparecen por el hambre y las infecciones, ¿crees que el objetivo de tu cámara ya lo ha visto todo?

No creo haberlo visto todo, pero sí parte de lo más duro. Ahora sé que el trabajo que hago me curte, me da vida y hace que me sienta útil. A veces me pregunto quién y cómo sería yo si no me hubiese rescatado una profesión tan bonita como la fotografía.

Para conocer a fondo el trabajo de Pep Bonet: http://www.pepbonet.com/

miércoles, 8 de abril de 2009

¿QUIÉN DIJO MIEDO, CUANDO TENÍA QUE HABER DICHO PÁNICO?


Hace ya más de tres años tuve ocasión de analizar con uno de los expertos en mercados financieros más preclaros de este país, Oscar López González, lo que podía llegar a pasar en 2009 si España y el mundo seguían por este camino. Sus palabras entonces me parecieron estremecedoras, con ese augurio indeseable del que quiere que, en el fondo, no se cumpla lo que dice.


Hoy recuerdo cada frase de ese análisis esclarecedor y por fin he conseguido traer a esta página su razón y su argumento. En aquél entonces, año 2006, de su boca salían palabras malditas para un economista y olvidadas por los políticos. Hoy las usamos con tanta familiaridad que asusta. Os invito a leer a nuestro invitado, alguien que sabe lo que dice y a quien podemos calificar de pesimista o de realista bien informado. Espero que no os deje indiferente:

"Describí hace años la situación de este país como muy preocupante, y que los españoles nos tendríamos que familiarizar con los términos “ deflación “ y “ estanflación “, lo primero ya lo tenemos encima. El IPC está en estos momentos en el -0,1 % y lo segundo estuvo a punto de ocurrir hace unos meses. Pero ha sido tan rápida la caída de la economía española que no ha dado tiempo a que se produzca. Menos mal ,ya que en términos económicos es lo peor que nos podría pasar ( crecimiento negativo con elevadas tasas de inflación).

Todavía nos queda mucho tiempo para ver lo peor de la crisis debido a que nuestra sociedad esta viviendo de prestado desde hace muchos años y con unos préstamos muy elevados. (casi la mitad de nosotros debemos más de lo que podremos devolver en toda nuestra vida).


Es difícil, por tanto, que las cosas mejoren a corto plazo e incluso que mejoren a medio plazo, ya que las deudas, a diferencia de otras inversiones, tienen nombre y apellidos y para el ciudadano de a pie no se perdonan. Será complicado que los emprendedores inviertan en nuevas ideas y en nuevos negocios. El que debe mucho tendrá bastante con poder sobrevivir. Mientras tanto el banco nos seguirá recordando a final de mes que le debemos la letra del piso, del coche, del préstamo personal para las vacaciones y la cuota de la visa.


Qué duda cabe que los bancos tienen su parte de culpa (muchos ya han desaparecido y muchos mas desaparecerán) pero la gente que se endeuda de esta manera tiene bastante más culpa por haber caído en la trampa de querer vivir mejor a cuenta del crédito y va a pagar por ello, seguramente más caro que lo que pagan a su vez los bancos. Ya se sabe, los débiles pagan más y más rápido.

Creo que después de que se limpie el sistema financiero y que todos paguemos por nuestras culpas, quedará una cosa buena de todo este desenfreno consumista: volveremos a tener una sociedad humilde, algo que hemos perdido en estos años de consumismo imparable. Ya lo dice el refranero popular “el dinero envilece“.


Volveremos a saludar a la gente en el ascensor, a compartir días de merienda en el campo con los vecinos y amigos, nuestros hijos sabrán valorar una “simple” pelota y volverán a jugar con sus amigos a las canicas y a la peonza, no habrá tantas familias que puedan irse un mes o quince días de vacaciones y otras se marcharán al pueblo a cultivar la tierra y el BMW o el Mercedes serán para la gente que de verdad pueda pagar un coche de esas características. Me temo que esta crisis nos pondrá a todos a nuestro nivel real que en una inmensa mayoría es mucho más bajo de lo que refleja su coche o su casa (por cierto, esos bienes no son nuestros, son del banco).

¿Y ahora qué?, todo el mundo se está mojando diciendo que la crisis acabará a finales del 2010 o primer trimestre del 2011. Yo también me mojaré. Es gratis, ¿no?. Mi experiencia en mercados financieros de los últimos años me obliga a decir lo que creo. Hemos crecido en los últimos ocho años lo que tendríamos haber crecido en quince, luego estaremos en esta situación tan mala unos siete años mas. Así es que no saldremos de este problema hasta finales del 2015. El primero que se alegrará de hacerse equivocado seré yo mismo."


Oscar López González es asesor de Mercados Financieros.

jueves, 2 de abril de 2009

LOS PENITENTES DE SAN LÁZARO (Fotos, Pep Bonet)











Se acercan tiempos de penitencia para los cristianos. La crisis actual es suficiente penitencia pero he querido mostraros el lado más duro de los que están dispuestos a sufrir con tal de redimirse. Otra forma de ver la vida, sin duda; más visceral, más básica, pero también más auténtica.

El fotógrafo Pep Bonet y yo acabamos de publicar en la revista GEO un reportaje sobre los Penitentes de San Lázaro en Cuba, traducido al alemán para la ocasión e inédita en España. Os invito a leer esta historia a ras de suelo, cuyas imágenes se exponen, por cierto, en la Casa de América de Madrid desde la pasada semana.

"Ibrahin y Omar descansan tirados en el suelo. Hace días que se arrastran. El mundo se ve de otra manera desde ahí abajo. Todo parece más grande, desproporcionado. Todo menos su propio cuerpo, que empieza a semejarse al de un cadáver. Debajo de sus camisas y pantalones hechos con tela de saco se asoma la piel desollada y pálida. Bajo sus pies desnudos, abrasados por la tierra y el asfalto queda la huella de la sangre, permanente desde que salieron el 10 de diciembre del parque central de la Habana.

Ibrahin está contento porque esta mañana sus tobillos han dejado de sangrar, envueltos en un emplaste de carne y soga de esparto. Al final de la cadena, atada a sus pies, su muleta y varias piedras oscuras de muchos kilos de peso que arrastran durante millas. Ibrahin y Omar son dos almas en pena, dos penitentes cuya vida han entregado al santo que todo lo cura. San Lázaro es para ellos algo más que una imagen y lo que hacen es más que una promesa para redimirse, es casi lo único que les importa.

Como un reptil en el desierto, Josmari, otro penitente, se desliza hacia mí. Cumple su cuarto año de penitencia. Es de los que se atan hasta cuatro piedras en los pies y se arrastran durante días hasta la ermita de El Rincón a pocas millas de La Habana vieja. Con sus ojeras huesudas y su olor a miseria y orín, su tez ennegrecida parece tallada por un maestro de la imaginería. Ni el mismo Salzillo hubiera modelado así llagas semejantes en los codos y rodillas. Todo sea para pagar el favor que San Lázaro le hizo o le va a hacer.

Arrastrarse y sufrir la tortura bajo el sol arrogante de Cuba se ha convertido en una forma de vida para todos ellos. Mañana es el día del Santo y aún deben reptar por el suelo muchas horas para llegar a tiempo hasta el santuario.

-Ahorita ya estamos llegando y por eso cada vez hay más gente. Esto se está poniendo difícil hasta para orinar. Yo prometí no levantarme del suelo hasta que llegue a El Rincón y hacer mis cosas desde aquí abajo es más duro de lo que parece... Ya casi no hay sitio en la calle y la policía no nos deja pedir limosna. ¡Salud!- susurra Omar, mientras agradece con la mirada la moneda que cae en su caja de madera.

Ana es menuda y oscura como el ron añejo. Se pasa toda la semana pidiendo dinero para el santuario aunque ella y su marido se quedan el dinero que recogen porque las cosas están difíciles. Los billetes grandes se van para el bolsillo y las monedas a veces también. Pero Ana cumple su promesa desde que el santo salvó a su hijito que también llama Lázaro, y es lo que más quiere de este mundo. En voz baja me pregunta si me quiero llevar a Lazarito a España.

Bartolomé pide en una esquina cercana a la iglesia de El Rincón, encajado en su silla de ruedas. En otra descansa Dolores; hace años se cayó del tren y un vagón atropelló su pierna izquierda. Aunque el gobierno cubano se hizo cargo de la operación ahora no tiene otro remedio que pedir limosna y dormir en la estación de tren de Santiago de la Vega.

Aldo, el taxista aparcado en la acera, escucha los lamentos del penitente que se arrastra y añade su opinión sobre el Santo. Dejó de creer en esas patrañas hasta que un año se olvidó de su promesa y al día siguiente se salvó por poco de un accidente en la autopista que va a Pinar del Río. Su viejo Lada ruso se calentó y comenzó a arder. Por suerte Aldo logró salvarse y desde entonces practica el culto a San Lázaro con tabaco, ron y otras ofrendas envueltas en la llama de las velas de medianoche. San Lázaro a veces puede ser muy vengativo.

La noche del Santo, cuando todos los penitentes llegan a sus pies, viene precedida de muchas otras vigilias de misterio e invocación de espíritus. Los cubanos creyentes que se arrastran por esta calle mezclan el martirio de la religión católica con la santería, tolerada aunque no admitida por el gobierno de Castro.

-Religión es lógica y no fanatismo-, dice Mariano, un vecino de Prado, que vive en la Habana vieja con su mujer, su madre y una hija de cuatro años. –Cuando era niño ya me ponía en trance, con los ojos en blanco y temblando. Mi mamá me llevaba al hospital pero era inútil. Poco a poco me di cuenta de mi capacidad como santero-. Mariano, vestido con túnica de lino blanco inmaculado, sólo me saluda tocando su puño ligeramente con el mío. Así evita pasarme los malos espíritus contra los que él puede luchar, pero no yo.

Al anochecer prepara con sumo cuidado la ceremonia para invocar a San Lázaro. Dentro del armario de la sala aparecen huesos, cráneos de animales, cascaras de huevos y restos de sangre de sacrificios anteriores. Esa noche no fue el único que entró en trance. Su mujer Victoria invocó a su abuela y al poco comenzó a hablar como si la vieja actuara desde dentro. De la boca de Mariano sale la letanía africana en honor de Babalú Ayé, la deidad a la que se identifica con el propio San Lázaro. Cuando el espíritu “baja” el que inicia la danza adopta la actitud de un anciano leproso que camina apoyado en bastones. El hijo pequeño de Mariano se tapa las orejas para no oír, muerto de miedo.

babalú Ayé ogo ro nigan iba eloni...

La génesis del culto a Babalú Ayé o San Lázaro nace de la devoción de los blancos europeos y los negros esclavos. El dios africano y el amigo de Cristo que se levantó y resucitó, Lázaro de Betania, se mezclan para dar forma al santo venerado en la iglesia de El Rincón, antigua capilla del leprosorio y centro de peregrinación más importante de la isla.

A la mañana siguiente, en la calle que nos lleva hasta El Rincón Ibrahin asiente pero sin fuerzas para sonreír a los que le animan. La cadena de hierro le aprieta abrasa su tobillo sangrante. El ruido de la piedra rayando el asfalto del camino hace daño sólo con oírlo. No quiero imaginar el dolor que acompaña a cada penitente. Casi no han comido nada en la última semana. Un poco de pan y algo de agua. La gente le canta tonadas de ánimo y salvación. Al paso del tren por la estación de El Rincón una lluvia de monedas cae sobre sus manos como agua en el desierto.

A Josmari sólo le queda un año más de penitencia por la gracia que le concedió San Lázaro. Nadie lo sabe, es su secreto mejor guardado. Otros como Ibrahin no ocultan su razón. Empezó con una piedra el primer año de penitencia y el próximo será el último. Ha prometido que llevará cinco bloques.

Danilo, otro penitente no pierde la ocasión: -Yo perdí este ojo feo por culpa del fútbol. Ahora no creo que pueda jugar nunca más. Ni el mismísimo Fidel podría convencerme. Ustedes de la prensa están demasiado pendientes de que él se muera algún día, pero casi nadie se preocupa de nosotros, los que nos morimos poco a poco. Al otro lado de la calzada los vendedores no pierden el tiempo. Estampitas del Santo, librillos con plegarias para Babalú Ayé, flores, velas blancas y moradas y bebidas o pan con lechón; todo preparado para aprovechar una de las mejores noches del año.

Los penitentes llegan por fin a los pies de San Lázaro donde se suceden las misas y las ofrendas. Lo primero es beber y recuperar fuerzas en la fuente del santuario, que con el tiempo y la tradición ya es milagrosa. La puerta del Santuario Nacional de San Lázaro se abre bajo sus tres campanas. Hasta aquí llegó el propio Juan Pablo II el 24 de enero del 98. El papa viajero no quiso olvidar el saludo a los leprosos y enfermos de SIDA de la pequeña aldea.

Hoy, como aquel día de invierno, la entrada a la ermita es un caos de penitentes, feligreses y curiosos envueltos en pañuelos con la imagen de Babalú Ayé, San Lázaro o como quiera llamarlo cada uno. El Santo aparece adornado con el traje de Yute, la escobilla para defenderse de los insectos y barrer enfermedades y la vasija donde se recogen sus fundamentos. Unos metros más allá se enjuga las lágrimas Ibrahim. Omar me sonríe levantando las cejas y secándose la saliva empastada en los labios.

Una docena de muletas cae con estrépito al paso de Dolores y su única pierna en silla de ruedas. Anita termina su plegaria e insiste en que me lleve a su pequeño Lazarito a España. Bajo el Santo cae otra lluvia de monedas. Pero el más jaleado es Josmari. Los ocho adoquines de pura roca atados a sus pies han acabado con sus fuerzas pero ha vuelto a cumplir como cada año. De rodillas, guarda con orgullo el secreto de su penitencia. Sobre su altar, San Lázaro sigue ajeno al espectáculo."
Para conocer a fondo el trabajo de Pep Bonet: www.pepbonet.com

viernes, 27 de marzo de 2009

EL BECARIO SMS

Llega la primavera. Con sus alergias, su olor a vacaciones, sus fríos, sus calores, su crisis insondable, su diarrea de despidos y a pesar de todo, con sus procesos de selección de becarios para trabajar este verano en las empresas que aún no han echado el cierre.

Quizá esta figura laboral insegura, poco preparada por naturaleza, casi siempre inquietante y a veces desafiante, esté cada vez más presente en las plantillas de muchas compañías ya que las y los becarios son baratos que es lo que cuenta para la planta noble.



Tengo el honor de leer los currículos de muchos aspirantes que pretenden hacer prácticas. Chicos y chicas, todos ellos, con estudios secundarios o alguna diplomatura, como mínimo, a los que se les supone la habilidad de escribir un e-mail utilizando la lengua materna con la que han estudiado hasta la fecha.



No he podido resistirme. Hace unos días recibí un correo electrónico de uno de estos becarios. Omito todo dato que pueda ofrecer pistas sobre su identidad porque es lo de menos, pero transcribo textualmente cada palabra, cada letra, cada espacio, cada... en fin. Nuestro becario dice así:





"... Me pongo en cntacto con ustd, despues d nuestra conversacion telefonica, para ver si seria posible realizar mis practicasb de formación con ustedes,





Soy estudiante de 2º de la Escuela de Artes y la posibilidad de de poder formarme en su empresa, sería algo muy importante para mi y para mi formcaión,





No hago esto solo por tner una salda profesional si no porq es lo q me gusta y soy una persona decidida q lucho por lo q kiero cueste lo q me cueste.



Les ruego tengan en cuenta mi petción y les doy las gracias anticipadas por su atnción.Un saludo cordial..."



Después de descifrar este texto me planteo tantas cuestiones en mi cabeza que la tengo a punto de estallar. Aún no me he atrevido a leer el archivo con el curriculum que venía dentro de este e-mail. No he tenido valor y lejos de hacer escarnio de quien lo ha escrito, sigo perplejo. ¿Qué clase de formación estamos dando a nuestros estudiantes que son incapaces de confeccionar un pequeño texto en castellano solicitando trabajo en una empresa?



No, no vamos a escudarnos en que sea un caso aislado, que es el argumento socorrido de los que ante lo flagrante, niegan siempre la mayor. Y lo peor es que los profesores de secundaria, de los institutos, de la universidad, de los centros de estudios en general y de cualquier entorno académico con los que he consultado este caso me miran con ternura.



Todos coinciden en que estamos ante el pan nuestro de cada día, ante el resultado de la generación SMS, formada por chavales y no tan chavales, urbanos o rurales que escriben como hablan, que no leen, que no escuchan, que no redactan, que no tienen interiorizada la norma mínima del lenguaje que utilizan y que todas sus frases escritas o habladas empiezan por: "...la verdad que...", se les pregunte su nombre o el del pintor del cuadro que tienen delante.



En una idea, que no están preparados y que su única cualidad como posible becario o futuro trabajador sustituto de otro con experiencia es que es joven, maleable y "q lucha por lo q kiere cueste lo q cueste".

martes, 24 de marzo de 2009

EL CACHORRO HUMANO


He dudado mucho a la hora de escribir algo sobre el aborto. Porque hacerlo siempre supone tomar partido. Es tan difícil que incluso ofrecer argumentos para equilibrar la balanza ya supone una opinión neutral que molestará a quienes piensen de una forma o de otra. Pero éste es un blog libre y creado para expresarnos a pesar de que duela, al que escribe y al que comenta, si es que lo hacéis.


¿ Y si nos quitamos de encima el juicio previo que tenemos sobre la materia y nos acercamos a la esencia del problema? He intentado hacer este ejercicio y he descubierto que en cada uno de nosotros está la respuesta, como ocurre casi siempre, pero también que necesitamos un nuevo marco que nos regule. Para empezar, la gran mayoría de los abortos que se practican en España son la solución a un embarazo no deseado y no debido a circunstancias excepcionales: a que pongan en peligro la vida de la madre, a una violación o a una malformación grave del feto.


No tengo estadísticas actualizadas de lo que escribo pero afortunadamente hay un porcentaje pequeño de embarazos por violaciones, de partos en los que la madre está en peligro de muerte al parir y otro pequeño tanto de recién nacidos con malformaciones realmente graves. Es decir: los supuestos extremos para abortar son minoría, excepciones que confirman la regla.


A pesar de ello, existen. Y el Legislador, lo mismo que se ocupa de otros problemas sociales, debe contemplar qué hacer en esos casos, porque al menos la madre debe tener derecho a decidir si tener un hijo después de ser violada, o si está dispuesta a morir en el parto, por ejemplo. Yo nunca seré madre pero al menos, me gustaría poder tomar esa decisión extrema y no ir a la cárcel por lo que decida.


Pero quitándonos por unos minutos los "pre-juicios" de la cabeza, seamos sinceros todos y todas. Hay debates que no se sostienen más que por un interés partidario. Sabemos perfectamente que un embrión fecundado es lo que es: un futuro ser humano. Y sólo si estamos dispuestos a abortar nos forzamos a negarlo cuando basta con dejar pasar nueve meses para saber que en efecto así será. Lo mismo ocurre con cualquier semilla fecundada en la naturaleza.


Que no queramos o no nos sintamos capaces de tener a ese hijo es otra cosa, discutible y respetable. ¿Nos plantearíamos esa duda si lleváramos tiempo queriendo tener un hijo y por fin lo concebimos?. No. Estaríamos muy contentos por fin de habernos quedado "embarazadas"; estaríamos buscando nombre y una cuna a juego con el color de la pared y no dudando de si ese feto es o no como nosotros. Luego aceptemos con todas sus consecuencias que si abortamos estamos interrumpiendo la llegada de un futuro ser humano. Y esto tampoco es una opinión.


El problema es que no todos somos iguales, ni tenemos la misma condición de vida. "Yo soy yo y mi circunstancia", decía Ortega y Gasset y por eso el aborto debe regularse. Porque es un problema personal que cada uno debe solucionar con su conciencia y después ajustarse a la ley, pero eso tampoco tiene nada que ver con la religión, así es que, por favor, que nadie nos de lecciones de naturaleza ni compare una cría de lince con un "cachorro humano", como diría R. Kipling en el Libro de la Selva.


Un feto es lo que es, una nueva vida preparándose para nacer, pero no podemos evitar que la madre decida sobre él, porque al final, hará lo que quiera y si está desesperada, lo hará en las peores circunstancias y demasiado tarde, que es lo que pasa ahora.


Hay algo en la nueva ley que se prepara que me ha hecho pensar mucho: en caso de malformaciones en el feto sólo se podrá abortar si dichas malformaciones suponen la inviabilidad del feto. En este punto, reconozco que no me gustaría estar en el papel de la madre. Me preguntaría cosas como ¿hasta qué punto estará mal formado, podría ser feliz a pesar de todo, tengo derecho a darle una vida tan desgraciada?, ¿y a quitársela antes de que nazca?, pero me lo preguntaría yo, otros quizá no. Por eso debe haber una ley que lo regule. Para esos casos minoritarios la futura ley preve la posibilidad de interrumpir el embarazo hasta la semana 22.


Ahora llega la hora de la verdad: abortar porque nos da pereza cambiar de vida, porque supone muchas responsabilidades, porque nos viene mal, porque acabamos de encontrar un trabajo, porque nos echaran de él si seguimos adelante, porque queremos seguir viviendo cómodos, o no nos vemos con fuerzas o recursos suficientes para tener un futuro hijo cuyo embrión se ha fecundado... Para todos esos casos mayoritarios la futura ley propone el aborto libre hasta la semana 14. Habrá un límite de plazo para eliminar ese embrión y no permitir que crezca y sea cada vez más humano.

Puede que no sea, en efecto, la mejor solución, pero sin duda pondrá coto a todos esos supuestos psicológicos que en muchos casos son excusas para no afrontar un embarazo no deseado (seamos sinceros, que ahora nadie nos ve): somos hijos de una sociedad moderna, que nos ha educado en un patrón basado en el éxito personal, en la cultura de la satisfacción inmediata, (lo quiero y lo quiero ya), todo eso no cuadra mucho con aceptar de golpe un embarazo inesperado que supone entrega, sacrificio, generosidad y un freno a nuestra proyección personal.


Por eso la educación sexual es básica y por ahí pueden reducirse muchísimo los embarazos no deseados. Tener relaciones sexuales no es un juego de niños es un juego de adultos con consecuencias serias cuya solución no debería ser el aborto o la píldora del día después, tan dañina si se abusa de ella. Hay medios para evitarlo y ahí las mujeres deben ser las primeras en salvaguardarse, porque el embarazo lo sufren ellas, no nosotros. Hay muchas maneras de evitar un embarazo...y un aborto.

Ya veis, qué más da la opinión sobre el aborto. A veces, confundimos nuestra opinión con la necesidad real de regular un problema. La sociedad no tiene conciencia, la tenemos los individuos. Y si los individuos decidimos tener hijos, no estaría de más hablarles de este asunto poco a poco para que sepan lo importante que es traer al mundo a un cachorro humano.

viernes, 13 de marzo de 2009

11-M: CINCO AÑOS NO ES NADA



Hace cinco años, el 11 de marzo de 2004, muy de mañana, salté de la unidad móvil casi en marcha rumbo a los andenes de la estación de Atocha. El SAMUR me había llamado pocos minutos antes para decirme que había ocurrido algo "muy gordo", pero que no me podía dar detalles. Salí como el rayo de la redacción de la cadena de radio Onda Cero, no por lo de las explosiones, sino por el tono de voz del portavoz municipal.
Conozco a esos tipos de las ambulancias y no se desencajan a la primera. Dejé al técnico de la móvil montando la antena y no volví a verle hasta las tres de la tarde. Una grabadora de casette, y un teléfono móvil con dos baterias me bastaban para entrar en directo y contar la peor noticia de mi vida. Al final de aquél día me prometí no volver a saltarme un precinto policial jamás, aunque no sé si hoy mantendría esa promesa.
Han pasado cinco años, y la memoria sigue borrando los peores detalles, pero aún conservo en la retina aquél ejército de heridos aturdidos y desplomados que se morían a un lado y a otro de la vía. Los servicios de bomberos, policía y personal sanitario hacían lo que podían y yo estaba allí, en un escenario de guerra, con mi grabadora "on the record" y mi teléfono móvil, en directo para "Protagonistas" de Luís del Olmo, como un personaje fuera de lugar, en la película equivocada.
Mi voz sonaba en pleno silencio, tan nítida que me sobrecogía escucharla, mientras narraba lo que veía sobre las vías del tren junto a la calle Téllez. Era el ruido sordo que queda después del holocausto, donde el humo, el olor a quemado, los lamentos y la sangre no podían describirse en una frase coherente, por mucho oficio que hubiera tenido. Sólo los móviles de quienes ya no vivían y que sonaban sin parar se encargaban de despertarme de la peor pesadilla.
Cinco años después, me quedo con los vecinos tirando mantas, almohadas y botellas de agua desde los balcones, me quedo con la actuación acelerada de los bomberos para sacar a la gente de los trenes y con el record mundial de salvamento de vidas que los miembros del SAMUR realizaron aquella mañana. Reanimaban cuerpos en cuestión de segundos y cuando un viajero daba señales de vida, a la ambulancia y a por otro, como si estuvieran en un campeonato del Guiness. Aquellos tipos de amarillo eran ángeles humanos que no tuvieron tiempo ni de ponerse las alas para trabajar. Les quiero, aunque no me salvaron a mí, les quiero.
Después, llegaron las primeras pistas y la sombra de los aviones del 11-S sobre nuestra memoria. ¿Aquí, en Madrid, sería posible?Luego aparecieron los políticos, las declaraciones, y todo eso que, a mediodía, me devolvió al planeta tierra. Salí de la zona cero triste, abatido, invadido de caras de dolor y de otras que ya no sufrían porque no las veía, tapadas con mantas de aluminio. Llegué a la redacción hundido, sabiendo que aquello me marcaría para siempre. Cinco años no es nada. Los días han pasado deprisa sobre todo para quienes el tiempo ya no cuenta.

martes, 10 de marzo de 2009

HASTA HOY, GARZÓN



En mi país hay un juez tan hiperactivo que ha sobrepasado la barrera del sonido, qué digo, la velocidad de la luz. Su nombre ha dado la vuelta al mundo occidental tantas veces, tan deprisa, como él nunca soñó.

Su nombre es Baltasar Garzón, azote de "narcos" legendarios como Laureano Oubiña, de ministros y viceministros socialistas por él encarcelados que pagaban a policías españoles con carnet de secuestradores, de banqueros corruptos de guante blanco, de asesinos a sueldo, de terroristas islámicos, de dictadores vivos o muertos de los que salen en las enciclopedias como Pinochet en Chile o Cavallo en Argentina. A Franco no lo pudo desenterrar, pero faltó poco.

No puedo olvidar las madrugadas que pasé cerca de él, junto al juzgado número 5 de la Audiencia Nacional cuando instruyó el caso GAL, sobre los culpables de la guerra sucia contra ETA. En aquellas noches, pasaba horas sentado en las frías escaleras de acceso a su despacho. La información goteaba por debajo de la puerta como el agua de una caldera vieja: inesperada, contaminada y tóxica. Sus diligencias se filtraban interesadamente, a unos periodistas sí a otros no. Todo dependía de su estrategia judicial, envuelta en un halo de misterio que nos volvía locos a todos los que alguna vez cubrimos noticias en la Audiencia.

Verle salir de su despacho para ir al lavabo levantando una ceja era motivo suficiente para saber que tal o cual imputado se iba en libertad o ingresaba en prisión. Y la llegada del motero de Telepizza a su juzgado a medianoche era lo peor: nos quedábamos a cenar hasta la madrugada. Sin duda, Pilar Urbano acertó cuando le llamó en su biografía autorizada "El hombre que veía amanecer".

-Podéis ir a cenar, que esto va para largo-, nos decía con su voz aguda y rota, seguramente, lo que menos le gusta de sí mismo.

Hasta hoy, era para muchos el juez total, capaz de citar al mismísimo Barack Obama si descubriera que un sólo céntimo de su campaña electoral no estaba justificado. Como el agente federal Elliot Ness contra Capone, como el fiscal Jim Garrison en el caso JFK, como su admirado juez Giovanni Falcone, asesinado por la mafia. Garzón iba camino de ser uno de ellos, un héroe de una pieza, insobornable, que hacía sentirnos tan poca cosa a los que alguna vez hemos hecho algo malo...
Pero el héroe ha caído. Porque el Supremo tiene probado que Garzón ocultó que ganó 203.000 dólares por diversas actividades docentes en el Centro Rey Juan Carlos I de España y en el Centro Derecho y Seguridad de la Universidad de Nueva York durante los 15 meses que estuvo de excedencia. Mientras, seguía cobrando el sueldo de juez. Dice que declaró ese dinero a Hacienda, pero nunca dijo a sus superiores que iba a ganarlo. Si lo hubiera hecho, no le habrían dejado irse. Ha cometido una falta «muy grave», a sabiendas, según la Ley del Poder Judicial.

La Ley, esa que se escribe con mayúsculas, también es para él y no parece haberse dado cuenta. Lo que ha ocurrido puede acabar con su carrera justo cuando quiere ser presidente de la Audiencia. Ya nada será como antes. Todos podíamos discutir sus métodos, su peculiar forma de instruir sumarios, pero seguíamos respetándole. Hasta hoy, Garzón. Ya no le miro con los mismos ojos. Ha cruzado la línea. Está entre nosotros, los que a veces somos malos.

jueves, 5 de marzo de 2009

UN GRAN PROBLEMA


"Disfruta la vida, es más tarde de lo que crees". Leo y releo con frecuencia la frase grabada en el anillo de mi dedo índice desde que me lo compré. Nunca me ha gustado ir con adornos en las manos pero cuando lo vi en una exposición de piezas de plata hechas a mano, creadas por la diseñadora María Malo, sentí la necesidad de romper la palabra "nunca" y hacer mío este aforismo.
Hace ya tiempo de eso y sin querer, poco a poco, he practicado cada día el contenido de su mensaje. Desde el principio comprobé lo difícil que resulta vivir la vida como si éste fuera el último día. Hay una corriente predefinida (mainstream, que dicen los sociólogos americanos) que me arrolla cada mañana, haciendo que me ocupe de lo urgente y nunca (¿no había dicho que rompía esa palabra?) de lo importante.

Me paso la vida preparando la vida. Y la vida, esa que tengo en la cabeza, nunca llega. Me ha costado y mucho, dejar de vivir en un agobio crónico, como si no hubiera otra cosa más necesaria que preocuparse por todo. Sólo la rutina puede hacer realmente que nos lo creamos. Lo que queremos, lo que necesitamos no es más que una conducta aprendida que hay que desaprender. No es culpa nuestra, viene de largo.

¿Y cómo se aprende a no preparar la vida, a no esperar demasiado de ella? hay una praxis que funciona. Como funcionan todas las cosas que provienen del sentido común. Sólo hace falta un poco de paciencia y ganas de revisarse uno mismo. Esto requiere práctica pero en poco tiempo (no os miento, hablamos quizá de semanas) es fácil descubrir que en casi todos los cajones que se amontonan en la mente había mucha insatisfacción. Demasiada. Tanta que no sabe uno por dónde empezar. Ahí está la clave.
No hay que empezar por ningún sitio. La insatisfacción era un gas tóxico que respiraba cada día porque me mantenía en tensión, me hacía progresar (no siempre en la buena dirección) y me embriagaba como lo haría cualquier estupefaciente. Pero si ventilamos bien desaparece.

Es el momento del sentido común: ¿qué es lo único que nos haría olvidar la insatisfacción? un Gran problema. Puedo escribir en estas líneas el que quiera, siempre que imagine un Gran problema, uno de verdad. Algo que marque mi vida o las de los que más quiero con el marchamo ineludible de la muerte. Porque sólo ante un Gran problema reacciona el ser humano que llevo dentro.

Sólo entonces se airea la mente de ese gas nauseabundo de insatisfacción. Sólo cuando la amenaza es grave se despeja mi mirada de la neblina caprichosa llena de proyectos innecesarios, ambiciones, quejas atolondradas e injusticias que hasta entonces me hacían ser infeliz. Pongamos que alguien me dice: te quedan seis meses de vida, y el mundo se viene abajo.

¿Qué ocurriría en ese momento?, que comenzaría una etapa de redención, en la que querría a todo el mundo y querría que todo el mundo me quisiera, aunque quizá fuera demasiado tarde; una etapa en la que buscaría a todos los que antes evitaba para darles lo mejor de mí. Leería libros sobre la felicidad, disfrutaría con el olor a tierra mojada o el trino mañanero de los mirlos que se acercan a mi ventana, sería más sensible a todo y lamentaría haber perdido tiempo por el camino, mientras respiraba insatisfacción. ¿Por qué cuesta tanto ser así cada día y no sólo cuando ya no hay remedio?, ¿estoy hecho así, para sufrir por no poder tener siempre más?

Sólo el día que tenga un Gran problema dejaré de respirar gas, comenzaré a respirar oxígeno y entenderé que no valía la pena estar insatisfecho. En estos tiempos difíciles, en los que parece que el infierno está en la cola del paro, no hay como imaginarse saliendo del médico con malas noticias. Sólo entonces comprendería que todo lo que aún no tengo, en realidad es que no lo necesito. Y no quiero darme cuenta de ello demasiado tarde. ¿Voy a esperar a que llegue ése día maldito? Mejor me dedico a ser feliz como si realmente me muriera.