La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.(George Orwell)


BLOG DE PERIODISMO URGENTE



jueves, 11 de abril de 2013

Alumnos "Motis"



Estamos en la recta final del curso académico, aunque parezca mentira. Y eso vale para mayores y pequeños. Está siendo un año duro en el que muchos ciudadanos pasan apuros hasta para pagar los gastos escolares por barata que sea, en ocasiones, la enseñanza. De hecho, muchos han tenido que emigrar devolviendo a España a épocas pasadas cuando nos íbamos a hacer "las Indias" en el siglo XIX o las "alemanias" en el XX.

La última estadística oficial refleja que son ya al menos 200.000 personas las que se han ido a otros países a buscarse la vida.

Pero aún saliendo al extranjero, no hay garantías de que nuestra nueva vida sea para mejor, por eso hay que salir lo más preparado posible. Nuestros hijos seguirán ese camino seguramente, por necesidad y porque es bueno cambiar de aires para saber cómo es el mundo y lo bien que se vive en España... o se vivía hasta hace unos años. Por eso procuro decirles a los míos que se preparen, que estudien y que desde pequeños disfruten con aquella asignatura que más les guste. Aprobar es importante pero mucho más ir descubriendo su propio camino. Estar motivado es importante.


Cuando oyen esa palabra: "motivado", mis hijos se miran entre ellos y se ríen, como si papá hubiera pronunciado la soga en casa del ahorcado. ¿Qué pasa?, les pregunto.


-Papá, en el cole ser un “moti” es lo peor.


-¿Ser un “Moti”?, les devuelvo la pregunta.


-Si, me dice el mayor. Cuando eres un “motivao” la gente se ríe de ti. Cuando levantas la mano, cuando haces un trabajo extra que ofrece el profe para subir nota o cuando te gusta algo de clase casi todo el mundo se burla.


-Supongo que es lo mismo que decíamos en mi época para los empollones- le respondo.


-No papá- continúa mi hijo. Esto es peor. Un empollón estudia y saca buenas notas, pero un “moti” es cuando tienes interés, cuando le preguntas algo al profe, cuando estás atento... ya sabes.


Así están las cosas en los colegios. Ser un alumno motivado es ser patético, ridículo. Supongo que cambiar esa dinámica es complicado pero no olvidemos que el grupo de los que no se esfuerzan, cuanto más numeroso sea, podrá elevar a la categoría de "popular" su propio fracaso y rebajar a la categoria de "patético" el éxito de unos pocos. Así es la condición humana, desde pequeños busca subterfugios para evitar las culpas.¿Y cómo explico yo eso a mis hijos?

Debo ir con cuidado. Porque ellos son los que están en ese mundo del aula, procurando no defraudarme ni defraudar a los de su grupo. A la dura tarea de prepararlos, incluso para poder trabajar fuera de España, debo añadir la de que en clase no se note mucho que la vida les interesa.