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BLOG DE PERIODISMO URGENTE



martes, 24 de marzo de 2009

EL CACHORRO HUMANO


He dudado mucho a la hora de escribir algo sobre el aborto. Porque hacerlo siempre supone tomar partido. Es tan difícil que incluso ofrecer argumentos para equilibrar la balanza ya supone una opinión neutral que molestará a quienes piensen de una forma o de otra. Pero éste es un blog libre y creado para expresarnos a pesar de que duela, al que escribe y al que comenta, si es que lo hacéis.


¿ Y si nos quitamos de encima el juicio previo que tenemos sobre la materia y nos acercamos a la esencia del problema? He intentado hacer este ejercicio y he descubierto que en cada uno de nosotros está la respuesta, como ocurre casi siempre, pero también que necesitamos un nuevo marco que nos regule. Para empezar, la gran mayoría de los abortos que se practican en España son la solución a un embarazo no deseado y no debido a circunstancias excepcionales: a que pongan en peligro la vida de la madre, a una violación o a una malformación grave del feto.


No tengo estadísticas actualizadas de lo que escribo pero afortunadamente hay un porcentaje pequeño de embarazos por violaciones, de partos en los que la madre está en peligro de muerte al parir y otro pequeño tanto de recién nacidos con malformaciones realmente graves. Es decir: los supuestos extremos para abortar son minoría, excepciones que confirman la regla.


A pesar de ello, existen. Y el Legislador, lo mismo que se ocupa de otros problemas sociales, debe contemplar qué hacer en esos casos, porque al menos la madre debe tener derecho a decidir si tener un hijo después de ser violada, o si está dispuesta a morir en el parto, por ejemplo. Yo nunca seré madre pero al menos, me gustaría poder tomar esa decisión extrema y no ir a la cárcel por lo que decida.


Pero quitándonos por unos minutos los "pre-juicios" de la cabeza, seamos sinceros todos y todas. Hay debates que no se sostienen más que por un interés partidario. Sabemos perfectamente que un embrión fecundado es lo que es: un futuro ser humano. Y sólo si estamos dispuestos a abortar nos forzamos a negarlo cuando basta con dejar pasar nueve meses para saber que en efecto así será. Lo mismo ocurre con cualquier semilla fecundada en la naturaleza.


Que no queramos o no nos sintamos capaces de tener a ese hijo es otra cosa, discutible y respetable. ¿Nos plantearíamos esa duda si lleváramos tiempo queriendo tener un hijo y por fin lo concebimos?. No. Estaríamos muy contentos por fin de habernos quedado "embarazadas"; estaríamos buscando nombre y una cuna a juego con el color de la pared y no dudando de si ese feto es o no como nosotros. Luego aceptemos con todas sus consecuencias que si abortamos estamos interrumpiendo la llegada de un futuro ser humano. Y esto tampoco es una opinión.


El problema es que no todos somos iguales, ni tenemos la misma condición de vida. "Yo soy yo y mi circunstancia", decía Ortega y Gasset y por eso el aborto debe regularse. Porque es un problema personal que cada uno debe solucionar con su conciencia y después ajustarse a la ley, pero eso tampoco tiene nada que ver con la religión, así es que, por favor, que nadie nos de lecciones de naturaleza ni compare una cría de lince con un "cachorro humano", como diría R. Kipling en el Libro de la Selva.


Un feto es lo que es, una nueva vida preparándose para nacer, pero no podemos evitar que la madre decida sobre él, porque al final, hará lo que quiera y si está desesperada, lo hará en las peores circunstancias y demasiado tarde, que es lo que pasa ahora.


Hay algo en la nueva ley que se prepara que me ha hecho pensar mucho: en caso de malformaciones en el feto sólo se podrá abortar si dichas malformaciones suponen la inviabilidad del feto. En este punto, reconozco que no me gustaría estar en el papel de la madre. Me preguntaría cosas como ¿hasta qué punto estará mal formado, podría ser feliz a pesar de todo, tengo derecho a darle una vida tan desgraciada?, ¿y a quitársela antes de que nazca?, pero me lo preguntaría yo, otros quizá no. Por eso debe haber una ley que lo regule. Para esos casos minoritarios la futura ley preve la posibilidad de interrumpir el embarazo hasta la semana 22.


Ahora llega la hora de la verdad: abortar porque nos da pereza cambiar de vida, porque supone muchas responsabilidades, porque nos viene mal, porque acabamos de encontrar un trabajo, porque nos echaran de él si seguimos adelante, porque queremos seguir viviendo cómodos, o no nos vemos con fuerzas o recursos suficientes para tener un futuro hijo cuyo embrión se ha fecundado... Para todos esos casos mayoritarios la futura ley propone el aborto libre hasta la semana 14. Habrá un límite de plazo para eliminar ese embrión y no permitir que crezca y sea cada vez más humano.

Puede que no sea, en efecto, la mejor solución, pero sin duda pondrá coto a todos esos supuestos psicológicos que en muchos casos son excusas para no afrontar un embarazo no deseado (seamos sinceros, que ahora nadie nos ve): somos hijos de una sociedad moderna, que nos ha educado en un patrón basado en el éxito personal, en la cultura de la satisfacción inmediata, (lo quiero y lo quiero ya), todo eso no cuadra mucho con aceptar de golpe un embarazo inesperado que supone entrega, sacrificio, generosidad y un freno a nuestra proyección personal.


Por eso la educación sexual es básica y por ahí pueden reducirse muchísimo los embarazos no deseados. Tener relaciones sexuales no es un juego de niños es un juego de adultos con consecuencias serias cuya solución no debería ser el aborto o la píldora del día después, tan dañina si se abusa de ella. Hay medios para evitarlo y ahí las mujeres deben ser las primeras en salvaguardarse, porque el embarazo lo sufren ellas, no nosotros. Hay muchas maneras de evitar un embarazo...y un aborto.

Ya veis, qué más da la opinión sobre el aborto. A veces, confundimos nuestra opinión con la necesidad real de regular un problema. La sociedad no tiene conciencia, la tenemos los individuos. Y si los individuos decidimos tener hijos, no estaría de más hablarles de este asunto poco a poco para que sepan lo importante que es traer al mundo a un cachorro humano.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay que legislarlo, está claro, pero nadie puede legislar el suicidio y aun asi se sigue practicando . Me refiero al lento, al que practicas con tu propio cuerpo : alcohol, drogas etc..es mi cuerpo ... decimos.Tambien hay un cuerpo que acoge ese embrión ,sin hablar del futuro. Y claro los hombres por suerte o por desgracia no lo vais a tener dentro. Responsabilidad , es duro y no creo que ninguna quiera pasar por un aborto, ni por un suicidio.

Anónimo dijo...

Joder, justo antes de leer tu artículo he visto las fotos de los fetos muertos y desmembrados de la campaña de los activistas "pro vida". Son muy fuertes pero son de verdad. La imagen de un pequeño e indefenso ser en esas condiciones tiene que revolver el estómago y la conciencia a los pro abortistas
mas radicales y si no no pueden ser humanos. Yo soy humano y también hombre (o intento serlo) y te aseguro que me han calado muy hondo.
Es un tema muy complicado que implica profundamente a la conciencia individual. Que seguramente no alcanzo a comprender del todo porque no soy mujer. Que engloba muchos supuestos y situaciones mas o menos dramáticas y/o egoistas y también de responsabilidad. La responsabilidad de ser padre/madre.

Personalmente creo que debe dejarse la elección a la conciencia de cada uno, de cada mujer. Porque solo ellas saben, o por lo menos intuyen,que será lo mejor.

Conozco casos en los que el hijo no deseado es ahora apoyo y razón de vivir. Conozco de cerca casos en los que la madre, que rechazó ese hijo en un momento de su vida que no le pareció oportuno, ahora se desvive por quedarse embarazada y no puede.

Tantos casos,siempre diferentes circunstancias, tantas "vidas encerradas en cada colmena".

Lamentablemente tomar como referente a la naturaleza no es la solución en este caso. Muchas especies animales abortan naturalmente cuando existen carencias alimenticias en su hábitat, incluso como medida preventiva y antes de que estas carencias se produzcan. También la naturaleza incide en la proporción de machos y hembras que nacerán. Pero nosotros no.
Estamos debatiendo el aborto en una sociedad desarrollada en la que, de momento, no sentimos ni percibimos el medio natural.

Dicho esto, disculpa que me haya alargado, solo me queda la conciencia individual como regulador, como solución, como referencia y sobre todo como explicación a la vida y la muerte.

Anónimo dijo...

Complejo asunto.
Como bien dices, puede parecer imposible opinar sobre “la interrupción voluntaria del embarazo” sin tomar partido. Y tomar partido no es malo.
Pero por otro lado, a lo mejor no solo es posible no tomarlo, sino que creo que puede ser innecesario tener que situarte en un lado u otro de la polémica (siempre que no tengas que planteártelo como una decisión de carácter personal).

Podremos estar de acuerdo en la necesidad de que exista una regulación legal específica sobre el aborto, y que, nos guste o no, el Estado (también en esto) está obligado a meter sus poco delicadas narices en un asunto que, por su naturaleza, bien podría pertenecer al estricto ámbito privado de las personas.
Y sin embargo también podríamos estar de acuerdo en que el derecho a la Vida Humana y su protección por encima de cualquier otra consideración, se sitúa en un plano de importancia superior a cualquier otro y de cualquier índole.

Pues es cierto, tengo que darte la razón si lo que estás pensando en este instante es que no aporto nada nuevo que no sepamos ya todos. Y es esta, en mi opinión, la cuestión clave que sitúa esta polémica: que no hay conclusión, ni soluciones particulares a plantear, ni datos nuevos que hagan modificar nuestro criterio formado al respecto. Y es que no hay mejores ni peores argumentos, estamos simplemente poniendo en cuestión uno de los tesoros que más celosamente protegemos: nuestra moral y acción humana (en este caso frente al aborto), nuestra ETICA.

Y llegados a esta encrucijada, si quieres y/o lo necesitas, te tocará elegir, y solo hay dos caminos a la vista: el camino de la ética de las consecuencias y el de la ética de los principios.
Los partidarios de la liberalización y legalización del aborto consideran que así se reducen los riesgos que las prácticas ilegales producen, por lo que sus consecuencias serán siempre mejores, evitando así además otras situaciones de riesgo para la salud y embarazos no deseados para la madre.
Para los partidarios de la ética de los principios, su punto de partida es el respeto absoluto por la vida humana, y dado que desde el mismo momento de la concepción ya nos encontramos ante ella, poco les preocupan las consecuencias.

Pues estoy donde estaba: a mí me resulta imposible no encontrarles importantes objeciones a las dos posturas, por lo que seguiré respetando ambas, sin caer en la tentación de sacarles los colores a cualquiera de ellos por no respetar a los que no piensan igual.

Anónimo dijo...

Lo que habria que contar a muchos es la relación directa entre el sexo y la posibilidad , no tan remota, de un embarazo. Hacer sentir la angustia de si baja o no la regla.No conozco ninguna mujer que no haya pasado por eso. Y ellos mientras tan tranquilos. Pero en frio, o con fotos que atacan la sensibilidad de cualquiera , qué fácil es juzgar !
Está bien en pensar en todos esos bebés que no llegan a nacer , pero quien ayuda a las madres ? y quien enseña a un padre a serlo ?.
Poner medios , eso, aplicaros el cuento... chicos!!!
Porque al final la mayor parte del horror , de la responsabilidad, del cambio de vida, del cambio de cuerpo de la aceptación social y laboral, se la lleva la mujer que decide seguir o no adelante.Por lo menos aqui y ahora.Es fácil opinar cuando nunca te vas a levantar pensando ¿estaré embarazada ?Ah y yo no respeto a aquellos que opinan, como la iglesia,y encima van en contra de los métodos anticonceptivos .Me parece
irreponsable y tremendamente machista .

Anónimo dijo...

Reconozco que tengo una opinión pública sobre el aborto y otra privada. La pública me obliga a admitir que las madres tienen derecho sobre su cuerpo y su vida, si no quieren seguir embarazadas y hay que legislarlo. Mi opiniójn privada es tan humana como la vida del pequeño que no nacerá: en el fondo, quien aborta sólo piensa en sí misma y reniega del futuro que le tocaría vivir. Omnia Possum, el aborto es matar una vida antes de que salga de un vientre, pero es matar una vida. Pero si esto lo digo en voz alta se creen que soy una facha rubia teñida de las de Pro-vida y no, sólo soy una mujer ( de izquierdas, por cierto) que sabe que si algún día aborta, estará matando a un bebé que aún no ha crecido para defenderse y ganarnos con su mirada. M.J.

Anónimo dijo...

Creo que la mayoría de la gente piensa como tu mujer de izquierdas.

Anónimo dijo...

No hay salida para el aborto. Será así toda la vida porque así es la condición humana. Sólo la decisión individual inclinará la balanza en favor o en contra de los no natos.

ana dijo...

Antes de ayer , sin quererlo me encontré en medio del atasco provocado por la manifestación en contra de la reforma de la ley del aborto. Y creo que al país se le ha ido la olla volviendo a sacar el debate ochentero de aborto si aborto no. Ya tenemos hace tiempo ley del aborto. En España las mujeres llevan años legalmente abortando. Ahora bien que es lo que quieren los del jersey al cuello. Seguro que en más de una de esas familias que fueron a la manifestación hubo en algun momento una dieciseis añera que se quedó preñada , bien por falta de educación de sus padres ( ni hablar de ir al ginecologo con esa edad y tomar la píldora ) , bien por el furor del cabrito de turno que jamás se pondrá un condón. Entonces hay dos opciones que lo cuente o que no lo cuente en su casa. Si no lo cuenta igual es porque tiene contactos o forma de abortar por su cuenta y riesgo:ilegal, en londres o peor aún...
Pero si lo cuenta tambien pude haber varias opciones y una de ellas durante estos ultimos años pasa por tener dinero o amigos para pagar el aborto mintiendo alguno de los supuestos que contempla la ley.
Concluyendo abortar no es cuestion de ética sino de dinero , como tantas cosas, lo cual me parece vergonzoso y eso es de lo que trata la ley , no de aborto si o aborto no.